Escritos

A solas con mi corazón

A veces, en el silencio de la noche, te oigo latir. Te noto cansado…A veces incluso te «siento» agotado… Demasiado estrés… Demasiadas decepciones… Demasiados sobresaltos….Vas con ese caminar que, el paso de los años, te obliga a arrastrar los pies para poder avanzar aunque sólo sea unos metros…Pump-Pump….. Pump-Pump……. Pump-Pump…… Un latido tras otro… Hora tras hora… Día tras día… Año tras año….Bombeando la sangre oxigenada que repartirás por el resto de mis órganos para que puedan cumplir sus funciones…y auto-alimentándote para coger fuerzas de nuevo y reponerte una vez más de los «envites» de la vida….

¡No desfallezcas! ¡Sigue luchando! Yo te protegeré e intentaré que no te vuelvan a hacer daño pero, ¡Sigue latiendo! Por favor, no te pares… Aún te necesito fuerte… De sobra sé que tú eres el único que estará conmigo hasta el final… Hasta mi último aliento… Hasta nuestro último latido.

Ⓒ Otesania – 2017